jueves, 4 de abril de 2013

AL FIN, LA CALMA

Al fin, ya era hora!!!

Amanecer en la bocana del puerto
 
Lo que está sucediendo este invierno es la peor pesadilla para los pescadores: viento, viento y más viento. No se que explicación científico-técnica tendrá este fenómeno para que se haya tenido que dar de forma tan continuada y asombrosamente regular. Pero como persona positiva que soy, pienso que todo tiene un porqué o un motivo de ser. Este tempestivo invierno nos ha obligado a muchos a dejar nuestras embarcaciones amarradas en el puerto, en espera de mejores condiciones meteorológicas para desenfundar nuestras cañas, y esto siempre es bueno para los peces, ya que un tiempo prolongado sin que sufran una pesca intensiva provoca la estabilización y repoblación de los enclaves marinos. Así, piedras o zonas que antes estaban "quemadas" por la acción de pesca, ahora pueden ser productivas y dar buenos resultados.


Hay que ser generosos con la carnada



 










Cada vez que consultaba windgurú para conocer la previsión meteorológica mi estado anímico sufría un bajón más malo que una canción de Estopa. Pero esta semana observé algo raro, muy raro... Vi que el miércoles de mañana el amigo Eolo se tomaba un descanso. Disponía de unas cuatro horitas a partir de que los primeros rayos de sol quebrasen el cielo. Dicho y hecho, el miércoles a las 7:00 h. ya estaba en mi barquita mirando desconfiado las banderas del club náutico, a la espera de la aparición del indeseado viento. Por suerte, no acudió a la cita: las previsiones se cumplían. Me sentía como una persona perdida en el desierto que avista un oasis.

Amparado por un bonito amanecer, puse rumbo a la bocana del puerto, en dirección a las marcas de mi gps.
Nuestras infatigables comañeras

La actividad no era muy alta, haciendo acto de presencia los omnipresentes serranos, estos siempre aparecen... Al poco rato subi a bordo una pequeña "roja" o cabracho, demasiado chico para ingresar en el cubo de peces. El retorno a su medio era obligatorio. Poco después subí otra escórpora, también en versión mini: retorno al mar.


Una de las libreas más bonitas del océano, sin duda

Esta situación tiene un motivo que puede ser bueno o malo, según como se mire. En la roca que estaba pescando seguramente hacía poco que algún pescador profesional había calado sus redes, estas tendrían un tamaño considerable en su tejido, lo cual permitía el paso a los peces de una determinada talla, dejando atrapados en ella a los de un calibre mayor. Y viendo que de allí no saldría nada considerable, decidí enfilar la proa hacia otra marca.


Allí la cosa ya cambió un poco, se notaba la que piedra no estaba demasiado pescada y las picadas se sucedían contínuamente, proporcionando una distraída mañana, lo suficiente para apaciguar el mono de pesca por un tiempo (espero que no demasiado)

Un buen número de serranos, un par de luchadoras chopas y hasta cuatro escórporas completaron lo que fué una bonita mañana de pesca.



Tal como decían las previsiones, a las 12:00h empezó a soplar un suave pero constante levante, y viendo que la jornada había sido productiva, decidimos poner rumbo al puerto de nuevo a la espera de jornadas venideras.

Ese día tuve un encuentro que creo que se repetirá pocas veces, ya que tuvimos la suerte de avistar una gran tortuga. Pescadas hasta casi su desaparición debibo a que son un auténtico manjar culinario, hoy en día están protegidas. Aún así, todavía caen víctimas de los palangres destinados a los peces espada. La tortuga estuvo curioseando un rato a unos 10 metros del barco, para luego desaparecer en las profundidades.

jueves, 14 de marzo de 2013

LA PESCA DE LA HERRERA O MABRE

En la anterior entrada había dicho que próximamente en el blog hablaría sobre la pesca del calamar a curri desde kayak. Pido perdón por "faltar" a mi teclado, pero es que como sabéis en las últimas semanas llevamos borrasca tras borrasca, haciendo imposible una salida en kayak, o al menos los días en los que podía hacerlo. Es más, el artículo está escrito, pero no tengo fotos suficientes y me gustaría publicarlo acompañado de buenas fotos. En fin, lo dejamos para más adelante.
A cambio os relato el penúltimo reportaje que hice para la revista de pesca PESCA d'ILLES. Espero que lo disfrutéis, ya que yo lo he hecho mucho escribiéndolo.

 
LOS MABRES, RONDADORES NOCTURNOS
 

 
En la caza, cuando se quiere enseñar a un perro a cazar convenientemente, los cazadores llevan a sus cachorros a una zona de codornices. El motivo de esto es que ésta es una ave a la que cuesta provocar que levante el vuelo, haciéndolo solo en caso de emergencia. Además, cuando percibe la presencia del cazador permanece agachada e inmóvil, facilitando la localización por parte del perro, así como su "muestra".
 
El mabre es abundante en nuestras playas y prácticamente sin querer vamos a coger unos cuantos. Al igual que pasa con las codornices, es la especie ideal, tanto para iniciarse en el surfcasting como por aquellos que deseen un poco de acción a pié de playa. Pero esto no rebaja el estatus de nuestro pez, agradecido como pocos en la mesa, el mabre nos ofrecerá ocasos y noches de pura diversión.


CONOCIENDO A NUESTRO AMIGO

El mabre o herrera forma parte de la famíla de los espáridos, como el dentón, el sargo o la dorada, por lo tanto, tenemos una bonita lucha asegurada con una pieza entrada en gramos. Es de color plateado i de cuerpo ovalado, presenta entre 8/10 rayas que atraviesan su su cuerpo transversalmente. De costumbres nocturnas, se mueve sobre todo por zonas de poco calado dominadas por la arena y el barro. Su alimentación consiste en gusanos y pequeños crustáceos que encuentra por el fondo.

 
Raramente se capturan mabres superiores al quilo de peso, por tanto, uno de 500gr es ya una captura considerable. Lo normal en esta espécie es cogerlosentre los 20 y 30 cm (ojo a la talla mínima, en las Illes Balears es de 20cm)

 

 
 
CUANDO Y DONDE PESCARLOS

 En el mar Mediterráneo, donde la temperatura del agua no ofrece grandes oscilaciones, el mabre está presente a lo largo de todo el año, pero si que es verdad que durante los meses invernales, como pasa con otras muchas especies, su actividad se resiente.

Como hemos comentado antes, es cuando oscurece que la herrera se muestra más activa, o como hemos comprobado en multitud de ocasiones, serán las de mayor talla las que muerdan nuestros anzuelos después de la puesta de Sol. A plena luz atacan nuestros cebos los minitallas, que por supuesto, devolveremos al mar.
 
 
Las playas con un gran arenal seran el lugar ideal para tentarlos. Pero como pescadores curiosos que debemos ser, hemos de tener en cuenta que hay playas más "mabreras "que otras, o que hay playas en las que las herreras pican en determinados lugares y no en otros.


A POR ELLOS

 Siempre recomendamos llegar a la playa de dia, así el trabajo del montaje de aparejos y utensilios varios resultará más fàcil. Además, si empezamos a pescar cuando se pone el sol abarcaremos una franja horaria excelente para llevarnos una muy grata sorpresa en forma de "pepona".
 
Este es el mejor momento, el ocaso.

El mabre casi siempre come a ras de fondo, por lo tanto nuestros bajos deben constar de una linea madre de aproximadamente 180cm y cos cametas de entre 60 y 100cm. Con unos anzuelos del nº6 tenemos suficiente para asegurar la clavada.
Un tipo de bajo ideal
 





Otro montaje podría ser el de plomo corrido con una larga cameta, pero, aunque sea más sencillo que el anterior, no lo recomendamos para la pesca de la herrera, ya que a menudo podemos tener picadas múltiples y el hacer dobletes o tripletes de esta especie puede ser algo habitual en momentos de gran actividad.

Este pez comparte hábitat con otras especies habitantes de las playas. Así pues, junto con los mabres nos podemos encontrar al final de nuestras lineas obladas, salmonetes, sargos o a veces incluso congrios o rayas!

Desgraciadamente, los mabres muchas veces engullen el anzuelo hasta la boca del estómago, es cuando su sacrificio se vuelve prácticamente inevitable. Para paliar este mal, sobre todo con los peces más pequeños, es mejor aumentar el tamaño de nuestros anzuelos para que su extracción no sea tan traumática y cause el menor daño posible al pez.
Aunque hayamos dicho que esta especie suele comer por el fondo, a veces pueden estar a medias aguas. Muchos pescadores lo que hacemos en este caso es utilizar un bajo con un anzuelo rastrero, es decir, que pesque pegado al fondo, y otro anzuelo levantado mediante un flotter o float. De esta forma sabremos donde presentan actividad los mabres y poder adecual nuestra pesca en función de las circunstancias. Esto es lo que se le llama bajo de detección o exploración.


La picada del mabre es muy característica, ya que observaremos como la puentera de la caña vibra nerviosamente para a continuación pararse en seco y producirse un  destensamiento de la linea. Cuando cojamos la caña y recojamos un poco con nuestro carrete enseguida notaremos la inquieta lucha de este espárido. Por eso, debemos constantemente revisar las punteras y lineas, ya que la mayoria de veces las herreras cuando se enganchan se quedan inmóbiles.

Los mabres suelen estar casi siempre en nuestras playas, sólo se trata de provocar la picada. En esos dias en que no quieren comer un buen truco consiste en coger la caña e ir estirando la linea poco a poco. Esto provocará que el plomo se arrastre por el fondo levantando una nube de polvo, y si hay mabres cerca, no dudéis que la picada está asegurada.

EL EQUIPO DE PESCA

En el mercado hay cañas de surfcasting con punteras híbridas ideales para la pesca del mabre. Estos tipos de punteras marcan perfectamente hasta la más leve picada, i os aseguramos que el mabre a veces puede ser muy sutil a la hora de comer. Desaconsejamos una caña excesivamente dura, ya que muchas picadas nos pasarán desapercibidas y tampoco disfrutaremos de la pesca.

Una caña con la puntera ideal para la pesca del mabre
 
¿Y QUE LE DAMOS DE COMER A NUESTRO PEZ?

 Como buen espárido que es, el mabre se caracteriza por tener también una gran voracidad, llevándose a la boca todo tipo de gusano. Coreano, rosca, tita, americano, llombriú,... serán los cebos ideales. En muchas ocasiones  hemos sido testigos como un mabre de talla mediana engullía una buena tita casi tan grande como él...


Diferentes tipos de gusanos para la pesca
 












A ser posible, cebaremos nuestros anzuelos con los gusanos enteros, ayudándonos de una aguja para pasarlos, de esta forma el anélido tendrá un aspecto más natural sobre el fondo marino.

Según algunos pescadores, las herreras sienten una especial predilección por el color rojo, y hemos podido observar en sus maletines de pesca bajos totalmente rojos, es decir, con la linea madre, las cametas, los anzuelos y los plomos de color rojo intenso. Bueno, para gustos los colores, ¿no?.
 

 








Cierto es que no hace falta tener un master para pescar mabres ya que su pesca no requiere de gran técnica ni conocimientos, y esto pensamos que es un aspecto positivo porque no todo tiene que ser pescar doradas y lubinas. Además, este tipo de pesca nos ofrecerá un buen rato de placer y diversión. Y si al llegar casa ponemos un par de buenas herreras sobre la plancha descubriréis un bocado tan exquisito como delicado.
 
   
                                                                                            


 

 

 

 

 

domingo, 17 de febrero de 2013

KAYAK-mares

Visto lo visto, creo que voy a tener que abrir un blog dedicado exclusivamente a la pesca del calamar, y es que este cefalópodo no para de darnos alegrías. Estamos ante un año de gran abundancia y en donde la temporada se está alargando para regocijo de a los que nos gusta la pesca de este curioso animal. Además, los que están saliendo últimamente son de buen tamaño! Pero esta vez iba a tentarlos desde kayak, toda una aventura.

Hacía meses que tenía mi querido kayak apartado, pero no olvidado. Otros menesteres u obligaciones derivadas del mundo piscícola me habían hecho dejar a mi querido trozo de plástico colgado de una pared más tiempo del que me hubiera gustado.

Y es que también hay que reconocer que planificar una salida en kayak lleva su tiempo, y a veces da un poco de pereza montar, ordenar, para luego volver a desmontar...

Pues esta vez no había excusas, había quedado con mi compañero Jacinto para ir a pescarlos en una zona en donde suelen abundar. Una vez hechos los saludos y preparación de un par de bajos, nos dedicamos a pertrechar los kayaks con todo lo necesario. Ya lista la embarcación, era nuestro turno: neopreno, abrigo, escarpines, gorro, braga,...


El plan era primero pescarlos de la forma tradicional, es decir, con una línea finalizada con un bajo de dos pajaritos y mano para arriba y mano para abajo, arriba y abajo,... Una vez el sol puesto y el declive de luz, intentaríamos hacer unas pasadas a curricán para hacernos con unos buenos tubos.

Así que proas a la mar y a palear hacia nuestro pesquero. Una vez en el sitio empezamos con el baile de los señuelos. Pero tras un buen rato las picadas brillaban por su ausencia. "Bueno, todavía es pronto" - le decía a mi compañero, -" seguro que en un rato empiezan a picar, cuando baje la luz..." Pero la luz bajó y nosotros seguíamos allí, sin poner en seco calamar alguno. La porra que se intuía era de escándalo.




La oscuridad llegó y nuestros kayaks estaban tan igual de vacíos que cuando entraron en el agua...un desastre.


Ahora nos la teníamos que jugar el todo por el todo al curri. Para más inri no conocía la playa y, por supuesto, jamás había pescado allí a curri con un kayak. Nos dirigimos a un fondo adecuado para comenzar a pasear nuestros señuelos, entre los 6 y los 2 metros de fondo, es en estas escasas batimetrías donde los grandes cefalópodos se acercan al caer el ocaso en busca de alimento: peces, crustáceos o....otros calamares.

Una vez en el sitio y los señuelos en pié de guerra, comenzamos un suave paleo, casi un paseo, cerca y en paralelo a la costa, con el oído atento al canto celestial de los carretes. No se puede describir con palabras la sensación de estar paleando suavemente  poco a poco y en silencio  en medio de la noche y bajo las estrellas, la sensación de paz y de contacto directo con el mar es increíble.


La picada no se hizo esperar, y el crujir de la bobina me alertaba de que al otro lado había un bicho enganchado. Apreté un poco el freno y empecé a cobrar despacio, sin brusquedades. Por fin pudimos ver la silueta fantasmal acercarse a lo lejos, dando fuertes tirones para zafarse de la trampa mortal en la que había caído. La primera captura fué un precioso calamar que nos dió esperanzas de que la noche podría ser buena, a pesar de la escasa luna resplandeciente en el cielo.



La asignatura pendiente era Jacinto, ya que nunca había podido lograr la captura de un calamar, así que esta noche la cosa tendría que cambiar. Llevaba buenos materiales y ahora conocía la técnica, así que era cuestión de tiempo que subiera a bordo un calamar...o varios!


Pues así fué, cuando me fuí a reunir con él después de una captura mía, vi que ya había capturado uno, pequeño, pero valía igual. Estábamos los dos llenos de júbilo, pues la noche no se estaba dando mal, ya que salían calamares regularmente y además bastante grandes. Incluso cogí uno gigante. Eso no era un calamar, era el Kraken!! Pero por un error de exceso de confianza  lo intenté subir a bordo sin la ayuda del salabre, y al tirar de él, se escapó ya que desgarró las patas debido a su gran peso, y es que los errores en la pesca se pagan caros.


Después de dar unas pasadas a lo largo de la playa y viendo que había calamares suficientes en el cubo, decidimos poner rumbo a la orilla y dar la jornada nocturna por concluída. Pese el mal inicio de la primera parte, nos quedamos con muy buen sabor de boca con las capturas hechas a curri, y lo que es mejor, con ganas de más!!!












Quiero acabar con dos cosas:

La primera darle la enhorabuena a Jacinto por sus primeras capturas de cefalópodos, y la segunda, decir que la próxima entrada la dedicaré a explicar la técnica de pesca del calamar desde kayak, una técnica sencilla y que nos aportará muchas alegrías.

martes, 5 de febrero de 2013

ALERTA NARANJA? TODOS A PESCAR

El pasado fin de semana, entre los dias 2 y 3 del mes de febrero se celebró en aguas del municipio de Santa Eulalia el selectivo de embarcación fondeada por parejas que daba opción a los ganadores de acudir al campeonato de España.

Me hubiera gustado dedicar esta entrada, y de hecho esa era mi inteción, al devenir de las jornadas de pesca, las capturas realizadas y lo que hubieran sido dos días fabulosos de pescas, con un buen ambiente y con una relación muy cordial entre todos.
Desgraciadamente no lo puedo contar, no en mi caso (y creo que en el de muchos otros). Me explico, como muchos sabréis, el fin de semana pasado las gran parte de la zona Norte y Este peninsular estuvieron azotados por un fuerte viento de componente norte, una "tramuntanada" que llamamos aquí. Pues bien, las islas Baleares no eran una excepción, hasta tal punto que para el sábado había declarada una ALERTA NARANJA. Cuando hay una alerta de este tipo, NO DEBEN REALIZARSE ningún tipo de evento o competición que tenga el mar como protagonista, llámale pescada, regata, travesía o lo que queráis!

Los dos días de pesca fueron un auténtico infierno ya que el viento hacía prácticamente imposible la pesca desde embarcación, hasta tal punto de que tanto los tripulantes como los barcos corrían serio peligro. Mencionaré el único caso de mi embarcación, donde un toldo fijo que llevo instalado con una estructura de varillas de acero salió literalmente volando, arrastrando y golpeando a los que a bordo se encontraban. A simple vista sólo puede parecer un pequeño percance, pero para mí no lo es, y los que estaban conmigo subidos en el barco tampoco se lo pareció. Yo como patrón me siento responsable de las personas que están a bordo conmigo y cualquier percance que suceda me afecta directamente.  Eso por no mencionar que cada maniobra de fondeo era una odisea, y al estar pescando cerca de las rocas por culpa del viento, un garreo del ancla hubiera sido fatal.

No quiero buscar culpables ni responsables, ya no sirve de nada y tampoco creo que los haya. Pero hay un par de cosas que me gustaría decir.
La primera  que la voluntad de salir o no a pescar recae en los patrones de las embarcaciones, por tanto, yo tomé la decisión final de sacar el barco del puerto ( ahora, me hubiera gustado ver la cara de más de uno si en algún momento uno de los patrones se planta y dice que su barco no sale, dejando a 2 parejas colgadas...)
En segundo lugar, y habiendo una ALERTA NARANJA decretada con dos días de antelación, todavía sigo sin explicarme cómo la organización no canceló y/o aplazó el selectivo por unas fechas más favorables. Estando incluso presente el presidente de la Federación Balear de Pesca, ¿a nadie se le pasó por la cabeza que esos días no eran los más favorables para pescar?

En fin, con lo bonita que es la pesca, es una pena que por culpa de no se qué o quién, se acabe con tan mal sabor de boca.

Enhorabuena a la pareja campeona y suerte en el Campeonato de España.

jueves, 17 de enero de 2013

CALAMARES "A LA BRUTA"

Como todavía es época de calamares que mejor momento que dar una sencilla receta para disfrutarlos en todo su esplendor.
Hay mil y una forma de cocinar estos cefalópodos ( a la romana, con salsa de tomate, con cebolla, a la plancha, en su tinta,…) y en todas queda riquísimo. Pero la receta que vais a ver a continuación es mi preferida y es tradicional de la cocina ibicenca, aparte de muy fácil de preparar.

 Además, este plato está hecho para aquellos que tenemos la suerte de pescar los calamares, es decir, que los animales deben de consumirse al llegar a casa y sin paso previo por la nevera, ya que una vez llevan un rato muertos y metidos en el frigorífico su sabor varía notablemente. Eso no significa que no podamos preparar esta receta con unos calamarcitos recién comprados, también quedarán muy buenos.





INGREDIENTES:
2/3 calamares por persona
¾ ajos chafados con su piel
1 hoja de laurel
Un vaso de agua
Aceite de oliva virgen
¿COMO LO HACEMOS?
COMO LO PREPARAMOS:
Lo primero es arreglar los calamares, les quitamos la boca y los ojos. En la parte trasera del cefalópodo, a un centímetro o dos de la punta realizamos un pequeño corte y presionamos. Observaremos que asoma una especie de bolsa transparente con agua en su interior. Debemos retirarla pues contiene agua salada y probablemente algún resto de alguna presa capturada.
Esta es la bolsita que debemos eliminar

No debemos limpiarlos más ni por supuesto vaciarlos. Los calamares no son como los peces, los cuales acumulan en su interior intestinos repletos de restos o excrementos que darían mal sabor a cualquier plato. Así que, todo el calamar entero, excepto las partes que hemos retirado ya, es perfectamente comestible.
Ponemos aceite en una olla, cuando esté caliente les ponemos los ajos machacados y la hoja de laurel. Cuando los ajos estén dorados es el momento de añadir los calamares enteros, nunca en trozos; dejamos que se frían un poco y los tapamos con agua.



Ahora es el momento de tapar la olla y dejar que se vayan cocinando a fuego medio. Los calamares irán soltando su jugo y se cocerán en ellos, obteniendo un plato con un sabor a mar espectacular.
 Cuando el agua se haya reducido casi por completo, escucharemos una especie de “crack” o pequeñas explosiones, esto son las bolsas de tinta de los cefalópodos que explotan por acción del calor. Eso es precisamente lo que buscamos, ahí reside la esencia de este plato: calamares cocinados en sus jugos y en su tinta.
Cuando apenas quede salsa retiramos la olla del fuego. El tiempo de cocción de este plato es de unos 25 minutos a media hora.

El plato finalizado


 A continuación freímos unas patatas y, cuando estén listas, las añadimos a la olla con los calamares o las servimos aparte, según gustos.
Truco: cuando el plato esté casi listo se le puede añadir un trozo de sobrasada, esta se fundirá y le dará a la salsa un sabor y aspecto  más untuoso, ideal para los que somos amantes de mojar pan!!!
Pues ya tenemos el plato listo. Una receta fácil en donde degustaremos una comida con todo el sabor del mar.
A disfrutar…



martes, 11 de diciembre de 2012

II ENCUENTRO NÁUTICA PINS-AWA SHIMA (FORMENTERA)

El pasado fin de semana, concretamente el viernes 7/12 y el 8/12 tuvo lugar en la paradisíaca isla de Formentera el II ENCUENTRO NÁUTICA PINS-AWA SHIMA. Al estar personalmente invitado pude disfrutar del ambiente cordial y amigable que se dió lugar en dicho encuentro.

La playa de Migjorn
 El evento era algo más que una simple pescada, promovido por la iniciativa de Vicent y Toni Pins (NÁUTICA PINS), y respaldados por una marca del calibre de AWA-SHIMA, pudimos disfrutar de un par de jornadas dedicadas íntegramente a disfrutar de lo que más nos gusta, la pesca y los amigos.

Debo destacar la vertiente formativa del evento, algo que va más allá de una simple pescada, ya que la jornada del viernes estuvo dedicada a la explicación y confección de los bajos más apropiados para las especies piscícolas que abundan en nuestros arenales, así como a la resolución de multitud de dudas que a todos nos asaltan a la hora de qué materiales usar, o tipos de hilos a emplear, etc. Los encargados de resolver dichas incógnitas eran nada más ni nada menos que dos campeones de España de surfcasting, José Luís Granell y Daniel Mas, casi nada!


La charla del viernes

Además, David Bosch (AWA SHIMA) obsequió a todos los participantes con un lote de materiales para poner en pràctica  los nuevos conociminentos sobre la realización de bajos. (hilos, anzuelos, plomos, perlitas,...)

En la jornada del sábado tuvo lugar una pescada que reunió a casi una veintena de pescadores en la playa de Migjorn. Aunque el mar estaba algo agitado y el viento soplaba con fuerza, éste fué remitiendo a medida que caía la tarde, quedando en una leve brisa durante las horas nocturnas. Así pues, entre la gente que venía representando a la marca nipona, algún ibicenco perdido, y un nutrido grupo de pescadores de Formentera dió comienzo la "competición".


Al finalizar la pescada, donde se impuso Granell a Pedro Martínez por solo 10 gr, y su pertinente pesaje, nos dirigimos a degustar una opulenta y rica cena cortesía de NÁUTICA PINS.


Aquí os dejo la clasificación (a mi parecer, lo menos importante del encuentro) con tres primeros clasificados:

  1. PRIMER CLASIFICADO: Jose Luís Granell (1.630gr)
  2. SEGUNDO CLASIFICADO:  Pedro Martínez (1.620gr)
  3. TERCER CLASIFICADO: David Bosch Torres (218gr)
      
  PIEZA MAYOR: Jose Luís Granell (364gr)



Primer clasificado: Granell

Segundo clasificado: Pedro




Tercer clasificado: David












Para acabar me gustaría remarcar que Granell cedió su premio a la pieza mayor, una caña valorada en unos 400€, al pescador mejor clasificado de Formentera, Elvis. También, David Bosch regaló su premio correspondiente al tercer puesto, otra buena caña, al hijo de Toni Pins, Gerard Joan Marí, el único infantil participante y que logró una muy meritoria sexta posición.


Los premios















Gracias a NAUTICA PINS por promover este tipo de actividades que nos hace a todos un poco mejor pescadores, a David Bosch y a AWA- SHIMA, por el respaldo ofrecido, a Daniel Mas y José Luís Granell por su inestimable colaboración y a toda la gente de Formentera, que aunque sean de una isla pequeña, son de espíritu grande. 

domingo, 25 de noviembre de 2012

TARDE DE CALAMARES

El martes tenía un ratito por la tarde sin compromisos  ( ni clases de inglés, ni entrenos de básket, ni llevar al nene a sus más que aglomeradas actividades...) así que decidí hacer un par de llamadas y salir un rato a por los calamares.

Sus grandes ojos delatan sus costumbres nocturnas

Todavía hoy hay animales marinos que me siguen fascinando, animales que gozan de una extraña fama, entre lo extraño y lo curioso. Y nadie pude negar que el calamar posee ambas características Y la nocturnidad de sus costumbres contribuyen en gran parte a ello. También, cual vampiro que ve despuntar los rayos del sol, huye despavorido al amanecer en busca de refugio en las profundidades y el silencio que éstas otorgan, por lo que sabemos sólo la mitad de su vida, su vida cuando, al caer la noche, se acerca a las costas en busca de alimento.

El inicio del ocaso es el momento ideal para su pesca.

Desde el año pasado que he cogido la buena costumbre de empezar a pescarlos por la tarde hasta el ocaso. Posteriormente doy un par de pasadas al curri con la barca cerca de una playa, en busca de los grandes cazadores, esos que lo devoran todo a su paso, incluso a los juveniles de su misma especie.

Desafortunadamente el tiempo no acompañaba ya que un viento de componente sur hacía derivar la barca en exceso, pese a que dejé caer en el agua una ancla de capa ( sin resultado alguno...)
Éramos tres pescando en la barca, y sólo mi compañero Isma sacaba calamares, hasta ocho!, supongo que porque pescaba con un plomo (luminiscente) más pesado que le manteía el bajo recto, no en diagonal como a mí y a mi otro compañero, Raúl.

Personalmente, yo no soy partidario de pescar con plomo, me gusta poner abajo del todo una potera blanca seguida de un "pajarito". Ah! y nada de cañas, un volantín como el de toda la vida. Bueno, de toda la vida no. Hace un tiempo me fabriqué un brico muy sencillo que consiste en ponerle a un jig una corona de anzuelos para la pesca del calamar, con resultados muy satisfactorios, ya que si yo fuera calamar me intentaría comer antes una cosa con forma y ojos de pez que un  plomo envuelto en hilo blanco...

Un jig "modificado" dará buenos resultados

Una vez el sol se hubo puesto tras el horizonte y los calamares dejaron de picar, recogimos bártulos y nos encaminamos hacia la playa. Una vez allí colocamos las dos cañas de curri con sus respectivos señuelos para calamares con babero, y así, muy poco a poco, fuimos navegando en paralelo al arenal y sobre unos 3/6 metros de fondo, esperando las picadas. Ésta es una pesca tranquila, relajada y en donde se debe disfrutar  de la navegación nocturna. Creo que ya he comentado alguna vez que no he sentido tanta paz ni he vivido una cosa tan bonita como navegar en una fría noche de invierno con el cielo estrellado, es una sensación alucinante.


Cada cierto tiempo se iban sucediendo las picadas, sin darnos tiempo a aburrirnos o a relajarnos demasiado, pero la pena fué que los calamares que salían eran de pequeño/mediano porte. Sólo uno de buena talla hizo acto de presencia. En fin, menos mal que los pequeños en la mesa son más agradecidos que los grandes.

 


















Al finalizar la jornada llegamos a capturar un total de dieciséis cefalópodos, más unas cuantas pérdidas. Y como ya teníamos los tres para cenar nos dirigimos rumbo a puerto y a esperar el devenir de otra buena jornada de pesca.